El vertido de un residuo líquido en los ecosistemas acuáticos es un problema ambiental creciente, y entre estos desechos, los jarabes industriales y comerciales representan una amenaza significativa. Estos productos, que contienen altas concentraciones de azúcares, colorantes y químicos, terminan en los cuerpos de agua debido al inadecuado manejo de residuos en diversas industrias, afectando gravemente la vida marina y contribuyendo al cambio climático de manera indirecta.

Los jarabes, al ser sustancias viscosas y altamente solubles, se dispersan fácilmente en el agua cuando son desechados sin un tratamiento adecuado. Muchas fábricas de alimentos y bebidas generan grandes volúmenes de estos residuos y, en ausencia de regulaciones estrictas o sistemas eficientes de tratamiento, terminan en ríos y mares.
La alta concentración de azúcares en estos líquidos provoca un crecimiento excesivo de bacterias y algas, lo que genera un fenómeno conocido como eutrofización. Este proceso agota el oxígeno del agua, causando la muerte masiva de peces y otras especies marinas que dependen de niveles adecuados de oxígeno disuelto.
¿Qué otros problemas genera un residuo líquido?
Los compuestos químicos presentes en los jarabes, como colorantes artificiales y conservantes, también pueden ser tóxicos para los organismos acuáticos. Muchas de estas sustancias afectan el sistema nervioso de los peces y otros animales marinos, generando alteraciones en su comportamiento y capacidad de reproducción.
Otro problema de un residuo líquido, radica en la modificación de la densidad y composición del agua. Al ser sustancias densas, los jarabes pueden formar capas superficiales que reducen la penetración de la luz solar, afectando la fotosíntesis de plantas acuáticas y fitoplancton. Esto altera la base de la cadena alimenticia marina y pone en riesgo la supervivencia de especies que dependen de estos organismos para su alimentación.
La contaminación causada por los jarabes también tiene un impacto en la emisión de gases de efecto invernadero. La descomposición anaerobia de los compuestos orgánicos en los jarabes, cuando estos llegan a cuerpos de agua sin oxígeno suficiente, genera la liberación de metano, un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global.
Esto, además de la degradación de los residuos de jarabes en los mares puede incrementar la acidez del agua, afectando la capacidad de organismos marinos como los corales y moluscos para formar sus caparazones de carbonato de calcio. Esto no solo impacta a estas especies, sino que también tiene efectos en toda la cadena trófica, ya que muchas otras dependen de ellas para sobrevivir.
Dr. Jorge Zegarra Reátegui: contaminación que afecta los ecosistemas
Según el Dr. Jorge Zegarra Reátegui, como protector ambiental, explicó que el vertido de jarabes y sus componentes también afecta a los ecosistemas costeros, donde la acumulación de residuos en playas y manglares puede generar condiciones anóxicas, es decir, zonas sin oxígeno. Enfatizó además que la degradación de estos ecosistemas, los cuales desempeñan un papel crucial en la captura de carbono y la protección contra la erosión costera.
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